Claude Lorrain, De Paisajismos Clasicistas

Claude Lorrain, De Paisajismos Clasicistas


Claude Lorrain, aunque su nombre original era Claude Gellée, es un artista perteneciente al periodo del arte Barroco, y cabe enmarcarlo en la corriente denominada Clasicismo. Nació en el año 1600 en la ciudad de Chamagne, cerca de Lunéville, al sur de Nancy, en el ducado de Lorena, por aquél entonces una región independiente. Huérfano desde 1612, pasó una breve estancia con su hermano mayor en Friburgo de Brisgovia; éste, escultor en madera especializado en marquetería, le enseñaría los rudimentos del dibujo. En 1613 viaja a Roma, donde trabaja de pastelero, oficio tradicional lorenés, y entra al servicio de Agostino Tassi, pintor paisajista tardomanierista, del que posteriormente sería discípulo. En los años 1619 - 1621 se establece en Nápoles, donde estudia pintura junto a Gottfried Wals, pintor originario de Colonia. 

En 1625 inicia un viaje por Loreto, Venecia, Tirol y Baviera, y vuelve a su lugar de origen, estableciéndose en Nancy por año y medio. Aquí colaborará como ayudante de Claude Deruet, pintor de la corte ducal, trabajando en los frescos de la iglesia de los Carmelitas de Nancy (hoy perdidos). Por último, en 1627 regresa a Roma, ciudad donde permanecerá el resto de sus días. En la década de 1630 empieza a consolidarse como pintor, haciendo paisajes inspirados en la campiña romana, de aire bucólico-pastoril. Firma sus cuadros como "le lorrain" (el lorenés), por lo que empieza a ser conocido como "Claude Lorrain". En Roma contacta con Joachim von Sandrart y otros extranjeros establecidos en la capital italiana (Swanevelt, Poelenburgh, Breenbergh), con los que se introduce en la pintura paisajista; también hace amistad con Nicolas Poussin, otro francés afincado en Roma. Hacia 1630 pintó frescos en los palacios Muti y Crescenzi, técnica que ya no volvería a emplear. 

Su nombre empieza a ser conocido en los círculos artísticos de Roma, recibiendo diversos encargos: es favorecido por el cardenal Bentivoglio, quien le introducirá al papa Urbano VIII. Durante toda su vida pintará para la nobleza, recibiendo encargos de toda Europa. Su fama es tal que empiezan a surgirle imitadores (en especial Sébastien Bourdon), por lo que en 1634 inicia el Liber Veritatis (British Museum), cuaderno de dibujos donde dejaba constancia de todas sus composiciones, para evitar las falsificaciones; consta de 195 dibujos, donde copiaba la composición de sus obras, describiendo con toque magistral las menudencias del cuadro, para quién se había pintado y sus honorarios. En 1634 ingresa en la Accademia di San Luca y, en 1643, en la Congregazione dei Virtuosi, sociedad literaria fundada en 1621 por el cardenal Ludovisi.

En 1636 debió realizar un breve viaje a Nápoles, y al año siguiente se publica una serie de aguafuertes, los Fuegos Artificiales, encargada por el marqués de Castel Rodrigo, embajador de España en Roma. Quizá por recomendación de éste, Claudio de Lorena recibió un encargo de Felipe IV para el Palacio del Buen Retiro en Madrid, para decorar la Galería de Paisajes. Claudio de Lorena realizó ocho cuadros monumentales, en dos grupos, cuatro de formato longitudinal (1635-38), y cuatro de formato vertical (1639-41); el programa iconográfico, tomado de la Biblia e Historias de los Santos, debió ser desarrollado conforme a las instrucciones del conde-duque de Olivares, que dirigía las obras. En 1654 se le ofrece el puesto de rector principal de la Accademia di San Luca, que rechaza, prefiriendo vivir dedicado a la pintura. Aquejado de gota desde 1663, en sus últimos años ejecuta cada vez menos cuadros, derivando hacia un estilo más sereno, personal y poético. Fallece en Roma en 1682, siendo enterrado en la iglesia de la Trinità dei Monti, en medio del general respeto y la estima de sus contemporáneos.