Damian Loeb

Damian Loeb


Damian Loeb (nacido el 09 de mayo 1970 en New Haven, Connecticut) es un pintor estadounidense autodidacta. Se trasladó a Nueva York en la década de 1990. Descubierto por Jeffrey Deitch, Loeb tuvo su primera exposicion individual en 1999. Desde entonces, ha tenido presentaciones como solista internacional y muestras colectivas en galerías y museos como la Galería Mary Boone de Nueva York, White Cube en Londres, la Galería Jablonka en Colonia, la Kunsthalle de Hamburgo, y una retrospectiva de 2006 de su trabajo en el Aldrich Museo de Arte Contemporáneo en Connecticut. Actualmente es representado por la Galería Acquavella.




Los primeros trabajos de Loeb se basaron en collages seleccionados de diversas fuentes, incluidos los anuncios, revistas, televisión y libros. Las pinturas resultantes representan escenas inquietantes expuestos en una composición muy representativa, sin problemas de varias capas. El ambiente en las obras acabadas expresa un estado onírico y surrealista, como si se trataran de una memoria emocional. Aluden a la obra de John William Waterhouse o Andrew Wyeth, con componentes surrealistas arrancado de la cultura posmoderna.
Gran parte de este primer trabajo le ganó notoriedad por su apropiación de imágenes de fuentes de medios de comunicación contemporáneos, y sus pinturas han sido objeto de varias demandas por los fotógrafos sobre cuestiones de derechos de autor. En 2004, la controversia llevó a la eliminación de uno de sus cuadros, Mamadas (Los muchachos de tres pequeños) de un espectáculo en la Universidad de Hartford.



Loeb se embarcó en una serie de pinturas basadas en fotogramas de películas clásicas de terror y ciencia ficción. Para crear estas obras, capturó imágenes digitales combinado fotogramas múltiples que fueron prestados a continuación, como pinturas al óleo de gran tamaño. Muchas de las obras en forma de paisajes extremos de hasta 14 pies de largo, que envuelve un campo de vista.




En septiembre de 2008 Loeb mostró dos nuevas series de los trabajos en la Galería Acquavella en Nueva York. Se trata, de pinturas de gran formato que dio a luz un sorprendente parecido con fotogramas de películas, pero se basan en las propias fotografías personales del artista. Las pinturas evocan las imágenes icónicas narrativas incrustadas en el inconsciente colectivo, que ilustra la superposición entre nuestros recuerdos de imágenes del cine contemporáneo y nuestras experiencias del "mundo real".
En la segunda serie de pinturas, Loeb se adentró en la psicología oscura de la memoria y la emoción. Estas piezas abordan temas psicológicos como la percepción, la distorsión, el miedo, y la fantasía en forma de pequeños paisajes.







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