Wang Yi Guang, Precioso Relato Tibetano

Wang Yi Guang, Precioso Relato Tibetano


Wang Yi Guang es un artista nacido en el año 1962 en Yimeng, una zona montañosa de Shandong, China. Es hermano menor de otro pintor notable de su pais, Wang Yidong. Se graduó en la Academia Central de Bellas Artes en Beijing en el año 1990, terminando su master en pintura. Desde su graduación, Wang ha participado en varias exposiciones nacionales e internacionales, además de un número de ferias de arte en Beijing, Guangzhou, Tokio y Hong Kong. Actualmente trabaja como diseñador creativo para la China Railway Construction Corporation. Guang es uno de los miembros más dinámicos de la comunidad contemporánea del arte chino. El estudio de Wang sobre las costumbres de la vida tibetana, su respeto por el ambiente y la naturaleza, así como su acercamiento optimista a la vida, le ha proporcionado una fuente infinita de inspiración en su del trabajo. En el año 2002 trabajó en la meseta Qinghai-Tíbet. El pintor quedó impresionado por la belleza de la “humildad” del Tíbet, y escribió:
He podido visitar la meseta tibetana un número de veces. Me he sentido profundamente conmovido por el paisaje impresionante del Tíbet y el Happy-Go-espíritu de la suerte del pueblo tibetano. El profundo respeto del pueblo tibetano por el mundo natural y los animales me ha producido una fuerte impresión. Su optimismo inquebrantable, que todo lo abarca y su modo de vida pacífico, están en contraste extremo con los estados psicológicos de los habitantes de la ciudad moderna. En mis trabajos de la vida en la meseta del Tíbet, me centro más en el movimiento, con el fin de transmitir la belleza de extrema tensión y momentos de la vida.

Cuando estaba en el Tíbet, pasé mucho de mi tiempo tumbado en el césped, ya que sufría el mal agudo de montaña. Mientras estaba allí y me faltaba el aire, una imagen deliciosa se revelaba ante mí: un par de jóvenes, niñas Spry tibetanas corriendo por el campo con sus rebaños de yaks. Estas muchachas tibetanas me recordó a ‘Feitian’, la diosa del vuelo, cuando todavía eran seres terrenales. La relación de cuento de hadas entre el hombre y el yak, también llamado “barco de la meseta”, trajo la vida ante mis ojos.

En mi serie de pinturas sobre la meseta tibetana, trato de transmitir el viaje psicológico único que experimenté durante ese tiempo. Del mismo modo, estos sentimientos surgieron a través de largos períodos de “observación y reflexión”. Este sueño como estado, a su vez ha añadido una dimensión romántica de mis obras, que puede verse en pinturas como “El Sol en un lugar distante” y “Hacia el Sol”. Mediante la aplicación de elementos surrealistas de la transferencia de imágenes puede ser totalmente articulado...