Adriana Villagra, Un Delicado Realismo Simbólico Florece en Paraguay

Adriana Villagra, Un Delicado Realismo Simbólico Florece en Paraguay


Adriana Villagra es una artista dedicada al realismo, nacida en Paraguay, el 6 de noviembre de 1978. Su interés por el arte inició de la mano de su madre (también artista) Ramona Riquelme. Villagra es egresada de la carrera de Diseño Gráfico en la Universidad Católica de Asunción con honores de “Alumna Distinguida”. A lo largo de su carrera ha realizado muestras individuales y colectivas en en su país natal y el extranjero, de las cuales caben destacar: “El inigualable sentido de la vida”, individual, Centro Cultural El Telégrafo, Buenos Aires (2010). Arteclásica, Buenos Aires (2007/2008). Artexpo, New York (2008). Harris Gallery, Houston, (2006/2008). Bienal de Arte Contemporáneo “Arte con raíz en la tierra”, Chapingo, México (2008). Culturar Habana Cuba (2009).


Así también sus muestras nacionales son comprendidas por: Centro Paraguayo Japonés, Centro Cultural Paraguayo Americano, Embajada de México, Centro Cultural Juan de Salazar, Centro Cultural Citibank, Manzana de la Rivera. Premios y Galardones: “Joven Sobresaliente”. Cámara Junior de Asunción. Categoría: “Logros Culturales” (2006); 1er. Premio, Concurso Juvenil de Pintura organizado por el Centro Cultural Paraguayo Americano y Amigos del Arte (2005). 


"La pintura es mi gran aliada en la búsqueda de significados ocultos y universales. Si bien el oficio es importante, no llevo la intención final de crear una fotografía por medios pictóricos. Es la vertiente del simbolismo, la que me provee del caudal más rico en conceptos que nutren mi imaginario y a partir de los cuales construyo imágenes que surgen de fuentes autóctonas. Técnica y concepto son aspectos adquiridos de igual importancia que generan un “realismo simbólico”, pues aspiro obtener una correspondencia entre el mundo sensible y el espiritual..."

"Los temas aparecen a veces por azar, otras por propósito, de forma inusitada, en una idea o un sentimiento… Simplemente están ahí ante mis ojos, cercanos, acaso insignificantes, invitándome a desentrañar su misterio... aquello que los une a la condición humana misma. No apunto a la obviedad en el tema ni a la contemplación pasiva. La pintura debe poder suscitar emociones, reflexión; ofrecer un contenido intelectual y un refugio para el espíritu; debe permitir diferentes niveles de lectura y así, constituirse en un ente vivo que entabla un diálogo con quien lo contempla..." Comenta la artista. Si estás interesado en conocer con más detalles la obra de esta artista, visita su Web