Gaylord Ho, Gran Observador de la Humanidad

Gaylord Ho, Gran Observador de la Humanidad


Gaylord Ho es un escultor nacido el 11 de abril 1950 en Hsin-Wu, Taiwan. Nacido bajo el seno de agricultores de bajos recursos económicos, Gaylord pasó la mayor parte de su tiempo libre ayudando, junto con su hermano, con las tareas de sembrado en una pequeña granja de arroz en el centro de Taiwan. Sus padres, aunque sin duda no pudientes económicamente, estaban aceptando y amando a sus hijos y creyeron firmemente en la educación. Gaylord fue enviado a la escuela pública tan pronto como alcanzó la mayoría de edad. Ya de grande, como maestro escultor y artista inspirado, su meta en cada escultura es capturar para siempre la emoción fugaz de un momento único en el tiempo. Sus esculturas representan el espíritu humano ideal que todos llevamos en nuestra lucha por trascender, esa lucha diaria de la vida para llegar a ser algo más espiritual. La belleza de sus figuras nos eleva y nos da ánimo para continuar en nuestros esfuerzos por sobresalir y superar nuestros más grandes sueños. Como parte de su proceso de creatividad, practica Tai Chi y un tranquila meditación todas las mañanas. Es una persona espiritual que cree firmemente en la fuerza del yo interior. Una persona tranquila y reflexiva, que trata a sí mismo y al mundo que le rodea con respeto. Fundó su propia compañía en 1979 con esculturas y diseños que alcanzaron el éxito comercial. Es bien conocido en la industria y por sus colecciones de regalos (para lo cual, muchas veces ganó el premio "Artista del Año"). En los últimos 20 años, ha ganado al menos un premio por año. El 11 de abril de 2007, en ocasión de su cumpleaños, se reunió con el Papa Benedicto XVI. "El arte siempre ha sido una parte importante de mi vida. Desde muy joven he participado en proyectos de dibujo y escultura. He sido muy afortunado de haber pasado mi vida haciendo arte comercial. Sólo en los últimos años he tenido el tiempo y la oportunidad de crear y producir a partir de mi propia imaginación. El objetivo de mi arte personal es capturar lo mejor de las emociones humanas... El amor, la compasión, la crianza, la devoción... Veo esas emociones que viajan en el mundo. Los veo en los rostros de los ancianos y las mujeres jóvenes, madres e hijas en todas las naciones. Mi arte está a punto de capturar la emoción de un momento particular en el tiempo de una manera que transmite esa emoción al espectador del arte. Me gusta observar la humanidad. Me gusta la oportunidad de combinar estas dos pasiones..."





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