Bomarzo, Il Parco dei Mostri

Bomarzo, Il Parco dei Mostri


En la localidad italiana de Bomarzo, provincia de Viterbo, existe un jardín encantado también conocido como Il Parco dei Mostri (el Parque de los Monstruos) y habitado por monstruos de piedra, edificios extraños y plantas exuberantes. A pesar de su nombre, el lugar está lleno de magia y sorpresas, donde la belleza de los gigantes se encuentra entre los caminos y prados del bosque. Este parque es un conjunto monumental situado en las laderas de un auténtico anfiteatro natural, que Pierfrancesco II Orsini mandó construir en el siglo XVI a los arquitectos Pirro Ligorio y Jacopo Barozzi de Vignola entre otros. 

Orsini quiso dedicar el parque, que inicialmente fue conocido como el Bosque Sagrado (en italiano "Sacro Bosco"), a su mujer. Entre los árboles, parterres y arroyos, se encuentra una fabulosa colección de esculturas esculpidas en roca de personajes míticos y animales fantásticos. La construcción se inició alrededor del 1550 y participaron diversos artistas del renacimiento italiano, entre ellos Pirro Ligorio. Lo que motivó su construcción fue el dolor que provocó el vacío que dejó en la vida del príncipe Pier Orsini la muerte de la que hasta entonces había sido su mujer, Giulia Farnese. 

Historia y Recorrido

La idea de un bosque sagrado es algo común en las religiones primitivas de las culturas de todo el mundo, pero a veces un lugar es sagrado por lo que significa para la persona que vive allí. Esculturas manieristas cubiertas de musgo (a veces talladas en la roca viva), que se inspiran en obras literarias tales como el Orlando Furioso (Ariosto) y la Eneida de Virgilio.  La familia Bettini ha restaurado el bosque sagrado durante la década de 1970 y el mundo  ha "redescubierto" este mágico lugar después de que el pintor Salvador Dalí lo visitara en 1948. 


Para llegar es necesario tomar el tren hasta la estación de Attigliano-Bomarzo y luego, a pie, caminar 10 kilómetros cuesta arriba a lo largo de una autopista y luego hacia abajo. A pesar de que el parque está abierto todo el año, uno debe reservar su lugar de antemano. Al entrar se pueden encontrar con dos esfinges, que les anticiparán los misterios del lugar, y siguiendo con la forma de construir más y más extraño y excéntrico, se encontrarán con una tortuga gigante montando una ninfa. Al entrar al bosque sentiran la mirada de dioses mitológicos, monstruos marinos y héroes legendarios. Continuando el recorrido se encuentra la estatua de un divertido dragón debilucho, perseguido por un perro, un león y un lobo y una gruta donde las tres Gracias parecen tranquilizar a los visitantes. El creador del jardín parece querer mezclar personajes mitológicos, como Hércules y Pegaso, con elementos de cuentos de hadas, como la estatua dulce de la Bella Durmiente. La figura más conocida es la cabeza de un enorme ogro con las fauces abiertas, lo que parece envolver a los visitantes, mientras que en realidad es la entrada a una cueva con una buena mesa y bancos. Esperamos que les haya gustado este post y si quieren conocer otros lugares interesantes, pueden visitarnos en Reliquias Mundiales